COMERCIAL IMPALA

En 1959, un grupo de amigos y pilotos en activo deciden abrir en Barcelona un concesionario de la mítica marca Montesa para vivir de su pasión por el motociclismo. Lo que en un principio parecía una simple “aventura empresarial” de unos cuantos amigos, con el paso del tiempo se va consolidando como un serio y sólido proyecto que en 1962 pasa a llamase Comercial Impala debido a la estrecha relación de sus fundadores con la marca, y muy especialmente con el celebre modelo de la firma española como pilotos y probadores.
Cuando en julio de 1986 el fabricante japonés Honda absorbía Montesa, Comercial Impala pasó a convertirse en Concesionario oficial de la marca del ala dorada en la ciudad condal, donde cuenta con unas instalaciones que han convertido a este concesionario en un referente del sector, y uno de los más importantes de nuestro país.

















