Benda LFC700: Una muscle bike futurista que rompe moldes

By Published On: enero 18th, 2026

Estamos tan habituados a asociar las motos del segmento custom/cruiser con los grandes bicilíndricos en V, que olvidamos que hay otras arquitecturas de motor igualmente válidas… O incluso más.

Ducati M600 supercharged

A mediados de los 80, Yamaha rompió la regla no escrita de que tipo de motorizaciones debían impulsar las custom y creó para el mercado norteamericano la muscle bike por excelencia: la impresionante V-Max. Honda hizo lo propio por las mismas fechas con las Sabre y Magna V4, y Kawasaki les dio replica con su ZL900 Eliminator de cuatro cilindros en línea, que probablemente sea la que más se asemeja, en cuanto a concepto, a la propuesta que nos hace Benda con su LFC700: una especie de dragster con el que «batirnos en piques callejeros de semáforo a semáforo».

Dicho así suena gamberroademás de ilegal–, pero debemos entender que, en el momento en que esas motos aparecieron en el mercado, en Estados Unidos los límites de velocidad eran tan estrictos que si te pasabas con el puño del gas podías dar con tus huesos en la cárcel. De ahí que, en sus folletos y catálogos, los fabricantes dejaran de esgrimir la velocidad como argumento de venta y la sustituyeran por la aceleración, para que entre los aficionados calara la idea de que lo importante no era cuánto corría una moto, sino en qué (corto) espacio de tiempo era capaz de alcanzar su velocidad máxima.

La vuelta de las muscle bikes

Aunque parece ser que en Yamaha estudian reeditar la V-Max, ni su versión moderna ni la que fue su rival más directa, la brutal Suzuki B-King, tuvieron el éxito esperado y el segmento muscle prácticamente desapareció de escena, con las Harley-Davidson V Rod y la Ducati Diavel como únicas excepciones.

La LFC700 es la propuesta de Benda para el segmento power cruiser

Pero la primera ya lleva tiempo fuera de circulación y el precio de la italiana no está al alcance de todos los bolsillos, así que los aficionados a este tipo de motos lo han tenido difícil. Al menos hasta ahora, que la llegada de la LFC700 puede ser la respuesta a sus plegarias porque Benda, el fabricante chino perteneciente al Grupo Keeway, cuenta con una interesante gama con la que quiere conquistar Europa en la que ha incluido esta tetracilíndrica que, con menos potencia y cilindrada pero también mucho más asequible que una Diavel, es capaz de satisfacer a cualquier aficionado a las aceleraciones fulgurantes.

Diseño futurista y presencia imponente

Benda presentó la LFC 700 en el Salón de la Moto de Pekín en julio de 2021 en fase de prototipo. En aquel momento la marca solo quería testar la reacción del público ante una moto tan poco convencional como aquella, y la LFC700, que entonces lucía un enorme neumático trasero de 340 mm, aprobó el examen con nota alta. De hecho, su estética futurista e imponente causó tan buena sensación que en las dos versión (Estándar y High Power) que posteriormente pasaron a la producción en serie se respetó el diseño original con una sola diferencia: el neumático trasero se redujo a “solo” 310 mm de anchura.

Ducati M600 supercharged tren delantero

Motor: dos versiones de un viejo conocido

Ambas LFC700 están propulsadas por un viejo conocido de todos. Se trata del mismo cuatro cilindros en línea de seis velocidades de las Honda CB600 pero con casi 680 cc de cilindrada (676,9 cc) y adaptado a la normativa Euro 5.  Por motivos que desconocemos, el propio fabricante ha decidido limitarlo para que la versión Estándar (84,4 CV a 10.000 rpm) no sobrepase los 175 km/h de velocidad máxima, mientras que la High Power, que está pensada para conductores algo más experimentados, rinde 92,5 CV a 11.000 rpm, alcanza 195 km/h y cuenta con un equipamiento de serie superior al de su hermana. En ambos casos, su consumo estimado está en torno a los 5,8 l/100 km, por lo que resultan muy válidas para desplazamientos urbanos, interurbanos o viajes de larga distancia

Ducati M600 supercharged tren trasero

Para girar las cabezas a su paso

Como toda cruiser que se precie, la LFC mantiene el principio del Low & Long (larga y baja). Tiene una longitud total de 2.440 mm y 1.720 mm de distancia entre ejes, mientras que el asiento está a solo 695 mm del suelo. Si a esas características les sumamos el aspecto macizo que le dan las tomas de aire situadas a ambos lados del depósito, o ese faro que parece la turbina de un motor a reacción y en realidad es la toma de aire de admisión, está claro que uno de los objetivos del departamento de diseño de la Benda era que la LFC700 llamase mucho la atención. Algo que el día de esta prueba quedó claro que habían logrado, porque cada vez que hacíamos una alto en una zona poblada, alrededor nuestro se formaba el típico corrillo de curiosos preguntando que cuanto corría.

Ducati M600 supercharged depósito

El faro, que parece la turbina de un motor de aviación, en realidad es la toma de aire de admisión

Ducati M600 supercharged motor

Parte ciclo y equipamiento High Tech

Pero si el motor es potente y la carrocería atractiva, el rendimiento de la parte ciclo de las dos Benda no se queda atrás. Para empezar, el chasis no es el típico tubular que suelen montar las motos de este segmento, sino un doble viga perimetral de aluminio con un aspecto muy robusto; además, en la parte trasera va acompañado de un basculante de sección rectangular, también de aluminio, de dimensiones tan generosas como la llanta de 18 pulgadas que sujeta entre sus brazos.

Suspensiones, frenos y electrónica

La horquilla invertida y el amortiguador trasero de ambas versiones están firmados por Kayaba, mientras que en el apartado de frenos Nissin y Brembo hacen lo propio en la Estándar y la High Power, respectivamente. Las dos incorporan ABS de doble canal y, en cuanto a electrónica, cuentan con todo lo que cabe esperar en estos tiempos —iluminación full LED y una pantalla TFT de 15 pulgadas de fácil lectura—, aunque los más sibaritas quizá echen en falta el control de crucero, un elemento que, al menos en nuestro caso, nos parece prescindible en una moto de este tipo.

La pantalla TFT de 15 pulgadas es de fácil lectura, y ofrece toda la información esencial de un solo vistazo

Ducati M600 supercharged tren trasero

Hora de ponerse en marcha

Aunque previamente la hayas visto en fotos, cuando tienes la Benda LFC700 delante de ti su aspecto resulta impactante y sus dimensiones intimidan. Tiene todos los atributos de las cruiser norteamericanas de gama alta, pero reinterpretados en clave futurista. Y al fijarte en la descomunal rueda trasera, es imposible no preguntarse cómo se comportará en carretera, hasta dónde será capaz de tumbar en curvas y si era realmente necesaria tanta goma.

Tanta rueda trasera no hacía falta, pero le queda tan bien que se perdona la excentricidad

Los tres interrogantes se despejan en cuanto recorres los primeros kilómetros: la moto se comporta mejor de lo esperado, tumba más de lo que cabría imaginar y, aunque a nivel técnico un neumático trasero tan ancho no aporta nada, estéticamente le queda brutal.

Ducati M600 supercharged depósito

Pensada para rodar

Pero lo mejor es su comodidad. A pesar de su volumen, la LFC700 está literalmente pegada al suelo, y subirse a ella o mover en parado sus 287 kilos es un juego de niños. La ergonomía está bien resuelta, con una posición de conducción cómoda incluso para pilotos de estatura media (1,78 m en mi caso). A ello contribuyen un manillar bien dimensionado, unos estribos bien situados y un asiento amplio y mullido, sobre el que puedes agotar, sin fatigarte, los casi 250 km de autonomía que permiten recorrer los 17 litros del depósito.

Cuando ruedas tranquilo, a velocidad legal, el comportamiento de la LFC es suave y amable. Pero cuando estiras las marchas hasta la línea roja del cuentavueltas —algo que haces casi sin darte cuenta— sale a relucir su lado más oscuro y el afable Dr. Henry Jekyll se convierte en Mr. Hyde: el sonido del escape se vuelve más deportivo y todo empieza a pasar más deprisa a tu alrededor. Por suerte, en esos momentos de euforia que todos sufrimos de vez en cuando, se agradece que el chasis sea tan rígido y estable y que suspensiones y frenos cumplan con solvencia su cometido.

Ducati M600 supercharged motor

Resumen

Que la Benda LFC700 no tenga en el mercado ninguna rival directa hace que juegue en su propia liga. Puede que, por concepto, se sitúe entre las power cruiser, pero su elevada versatilidad permite utilizarla sin ningún problema tanto para desenvolverse entre el tráfico urbano en el día a día como para afrontar viajes largos, solo o en compañía —porque el asiento del pasajero es amplio y cómodo—, o simplemente para escapadas rápidas de fin de semana por carreteras de curvas, lo que la convierte en una alternativa muy a tener en cuenta para quienes busquen una custom diferente a un precio competitivo.

La procedencia, tanto del motor como de los componentes que se han elegido para equiparla, son toda una garantía de calidad 

La única pega —si es que puede llamarse así— es que resulta tan llamativa que siempre serás el centro de todas las miradas. Si eso no te supone un problema, adelante: la Benda LFC700 puede ser la moto custom que estabas esperando.