
Titán: una BMW R1300R para arrasar en aceleración
En el mundillo de las carreras al sprint, Philipp Ludwig es uno de los pilotos que goza de más popularidad entre los aficionados a esta especialidad

En la recta de la Glemseck 101, sin ir más lejos, este empleado de BMW suele superar a la mayoría de sus oponentes gracias a la potencia de sus bóxer y, por supuesto, a sus buenas dotes de pilotaje.

Ludwig, ingeniero automovilístico.
Además de preparador de sus propias motos de carreras, ha formado equipo como director de proyecto con Andreas Martin y Theresa Stukenbrock, diseñadores de vehículos y de color y gráficos respectivamente, y Paul Summerer y Thomas Becker, ambos constructores de prototipos, para crear en tan solo tres meses la BMW Titán con la que piensan seguir arrasando en las pistas de aceleración.

Aún más potencia para el bóxer en el 1/8 de milla.
Basada en la nueva BMW R1300R, el equipo se ha centrado tanto en aligerar el peso total del conjunto como de extraer el máximo potencial del flat twin.
La moto, tal y como sale de fábrica, rinde 145 CV de potencia que se han incrementados considerablemente gracias al sistema de escape 2:1:2 de titanio y filtros de potencia independientes, a los que hay que sumar el impulso adicional que proporciona la bombona de Óxido Nitroso conectada a la inyección y situada entre los dos silenciosos.

De 0 a 100 km/h en menos de 2,5 segundos
Dependiendo de la puesta a punto, durante los aproximadamente 5 segundos que dura la carga del NO2, se pueden obtener alrededor de 200 Nm de par y hasta más de 180 CV de potencia, que permiten a la Titán acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 2,5 segundos

La bombona de Nitro está ubicada entre los silenciosos
Entre los dos silenciosos de titanio firmados por Akrapovic se encuentra la botella del «gas de la risa». Con solo presionar un botón, esta se dispara inyectando el nitro al sistema de alimentación de la moto, e impulsa a máquina y piloto hacia la línea de meta con un extra de potencia brutal.

Adaptada al sprint
Con las estriberas en una posición exageradamente retrasada y los manillares situados por debajo de la tija superior, la silueta de la BMW R1300R Titán es la típica de las motos de este tipo de carreras: cargando el peso del piloto sobre la rueda delantera para que esta no despegue del suelo en el momento de darse el banderazo de salida

A esto también ayuda el nuevo reparto de pesos conseguido con un basculante ligeramente más largo que el original y las modificaciones efectuadas en las suspensiones, que gracias a los componentes suministrados por Wilbers permitieron al equipo rebajar la horquilla por un lado, y aumentar el recorrido de la suspensión trasera por el otro para ganar tracción en la salida.

Guerra al peso
Con su pequeño carenado monocasco de fibra de carbono, sin subchasis trasero, y con todas las piezas que no fueran estrictamente imprescindibles eliminadas de la ecuación, el peso de la BMW R1300R Titán se redujo de los 227 kg en seco de la versión estándar a 200 kg en orden de marcha, lo cual convierte a la Titán en un arma temible que a lo largo de todo este invierno Ludwig y su equipo aún seguirán desarrollando para que la próxima temporada de carreras rinda al máximo
























